La Objeción Fiscal se concreta en el momento de rellenar el impreso que facilita la Agencia Tributaria para hacer la Declaración de la Renta. Lo mejor es hacer la declaración de renta ordinaria o simplificada y no la hoja de devolución rápida. Se puede hacer a mano, con la ayuda del programa informático de la Agencia Tributaria.
Te proponemos la cifra simbólica de 84,00 € en protesta por los 84 países empobrecidos por la deuda externa, o bien cualquier otra cantidad fija desde 1 €. Ingresas la cantidad de tu objeción fiscal en el proyecto que hayas elegido (pide dos recibos, uno para ti y otro para incluir en tu declaración). Es conveniente que adjuntes también una instancia dirigida al Delegado/a de Hacienda (ver modelo en http://www.nodo50.org/objecionfiscal/) alegando los motivos de tu Objeción a los gastos militares; en ella le comunicas el total del dinero desviado y el proyecto social alternativo que has escogido.
Rellenas los impresos de la declaración y al llegar a las deducciones generales, tacha el enunciado de una de las casillas y añade “por objeción fiscal a los gastos militares” y la cantidad elegida.
Si utilizas medios informáticos, puedes incluirla en alguno de los apartados en que la deducción de la cantidad global se fija en “tanto por ciento”, o también incluirla directamente a mano.
Y para terminar nos envías los datos de tu Objeción Fiscal (tipo de declaración, cantidad detraída y proyecto elegido) a la dirección: CGT - OF 2008, C/ Sagunto 15 1ª, 28010 Madrid, o al correo
sp-a.social@cgt.es
RECUERDA: aunque la declaración te salga a pagar, a devolver o de cuota líquida cero, siempre te puedes declarar persona objetora fiscal, reclamar el dinero que de tus impuestos se destina al gasto militar, y desviarlo al proyecto alternativo.
Si tienes dudas, consulta:
http://www.nodo50.org/tortuga/article.php3?id_article=3640
¿QUÉ ES STOP IMPUNIDAD?
Hola y bienvenid@s tod@s a este blog, creado por la Asociación sin ánimo de lucro STOP IMPUNIDAD con el fin de hacerse eco de violaciones de los derechos humanos en todo el mundo.Con este blog trataremos de dar a conocer aquellos casos de vulneración de los derechos humanos, habitualmente omitidas por los medios de comunicación de masas, para evitar que pasen desapercibidos y caigan en el olvido, letal aliado de la impunidad.STOP IMPUNIDAD nace en 2008 de la iniciativa de un colectivo de profesionales de diversa índole que comienzan una colaboración profesional en el ámbito de los derechos humanos y la cooperación internacional para el desarrollo.
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miércoles, 20 de abril de 2011
OBJECIÓN FISCAL AL GASTO MILITAR
Hace 10 años que desapareció en el estado español el servicio militar obligatorio, eliminándose la obligatoriedad de realizar 9 meses de mili o de Prestación social Sustitutoria. Lejos, muy lejos, de ser el regalo de un gobierno comprensivo, fue el fruto de una campaña de desobediencia civil llevada a cabo por miles de personas a lo largo de casi 30 años, ya desde principios de los años 70. Debemos ser conscientes de que sin Insumisión la mili no habría dejado de existir. Las políticas militaristas de los sucesivos gobiernos han facilitado prácticas políticas como que la I+D militar sea más de tres veces superior a la dedicada a la investigación sanitaria o que, de los créditos concedidos a la industria militar española en los últimos 15 años, sólo haya sido devuelto el 1% de un total de 14.205,7 M€. También es importante saber que el gasto militar por cada habitante del estado es de nada menos que 374 euros al año.
En este estado de cosas la campaña de objeción fiscal al gasto militar propone, desde hace casi 30 años, que si no queremos la guerra ni deseamos plegarnos a una lógica militar de construir la sociedad debemos empezar por no financiarla. La campaña es, en este sentido, directa y contundente: implica deducir en la declaración de la renta la parte correspondiente al gasto militar.
Se trata de un gesto que es al mismo tiempo una acción de desobediencia civil, que no te llevará
más de un rato efectuar y al que posiblemente nunca le hayas dado importancia.
Tal vez porque nunca te hayas planteado que pasaría si miles y miles de personas le dijésemos alto y claro al estado que no queremos de ninguna manera financiar la industria militar ni el modelo de sociedad que defiende.
No debemos menospreciar la potencia de esta acción aparentemente simbólica: si los miles de
personas que acudimos a las manifestaciones contra las guerras, en la lucha anarcosindicalista del día a día, en la defensa de postulados antimilitaristas, realizáramos este gesto, esta acción de desobediencia civil, estaríamos ante una campaña que podría tener similar repercusión (incluso más amplia) a la que acabó con una estructura tan aparentemente firme como la mili.
Infórmate, pregúntanos, rompe tu miedo, practica este placer desobediente que agradecerán las generaciones venideras. Y recuerda que no estas sol@: cada año miles de personas objetoras fiscales rompemos la norma y nos atrevemos a gritar NO A LA GUERRA, A NINGUNA GUERRA. Solas no podemos y no tiene sentido, juntas es más divertido y efectivo.
En este estado de cosas la campaña de objeción fiscal al gasto militar propone, desde hace casi 30 años, que si no queremos la guerra ni deseamos plegarnos a una lógica militar de construir la sociedad debemos empezar por no financiarla. La campaña es, en este sentido, directa y contundente: implica deducir en la declaración de la renta la parte correspondiente al gasto militar.
Se trata de un gesto que es al mismo tiempo una acción de desobediencia civil, que no te llevará
más de un rato efectuar y al que posiblemente nunca le hayas dado importancia.
Tal vez porque nunca te hayas planteado que pasaría si miles y miles de personas le dijésemos alto y claro al estado que no queremos de ninguna manera financiar la industria militar ni el modelo de sociedad que defiende.
No debemos menospreciar la potencia de esta acción aparentemente simbólica: si los miles de
personas que acudimos a las manifestaciones contra las guerras, en la lucha anarcosindicalista del día a día, en la defensa de postulados antimilitaristas, realizáramos este gesto, esta acción de desobediencia civil, estaríamos ante una campaña que podría tener similar repercusión (incluso más amplia) a la que acabó con una estructura tan aparentemente firme como la mili.
Infórmate, pregúntanos, rompe tu miedo, practica este placer desobediente que agradecerán las generaciones venideras. Y recuerda que no estas sol@: cada año miles de personas objetoras fiscales rompemos la norma y nos atrevemos a gritar NO A LA GUERRA, A NINGUNA GUERRA. Solas no podemos y no tiene sentido, juntas es más divertido y efectivo.
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